Jambi Kiwa o una lección maestra sobre el desarrollo

Quisiera rescatar unos artículos y reportajes que realicé en 2010 Para la campaña “Pueblos Armonía” de la Cruz Roja. En esta época conocí en Ecuador a Rosa Guamán, una mujer extraordinaria, líder comunitaria y directora de Jambi Kiwa. Jambi Kiwa es una empresa de producción, procesamiento y comercialización de plantas medicinales que exporta sus productos en el mundo entero. Pero el proyecto de Rosa va más allá del aspecto productivo y comercial : es también una escuela de medicina andina, un proyecto comunitario enfocado a la participación y a la formación de las personas, un ejemplo de desarrollo con enfoque indígena, utilizando técnicas respetuosas del medio ambiente.

“No generamos lástima, generamos trabajo”. Rosa Guamán, directora ejecutiva de Jambi Kiwa.
“No generamos lástima, generamos trabajo”. Rosa Guamán, directora ejecutiva de Jambi Kiwa.

El éxito empresarial de un grupo de mujeres

Jambi Kiwa nació como una cooperativa fundada por una asociación de mujeres lideradas por Rosa Guamán, con el objetivo de cultivar, procesar y vender plantas medicinales y aromáticas. Agrupa a más de 600 familias de la región del Chimborazo que benefician de un mejor ingreso económico gracias a la venta de productos en el mercado nacional e internacional, vía redes de comercio justo. En 2003 Jambi Kiwa ganó el concurso latinoamericano de emprendimientos exitosos liderados por mujeres. Para lograr el éxito, estas mujeres se han apoyado en el conocimiento indígena, en formas tradicionales de actividad comunitaria, y en el espíritu de resistencia que es el resultado de la lucha contra la pobreza y la discriminación que han vivido durante generaciones.

El discurso y la actitud de Rosa es para mi un referente en cuanto a desarrollo, no solo hablando de proyectos de cooperación, sino también de la falta de visión a largo plazo de nuestro propio modelo. Recomiendo el visionado del video completo, dura 5 minutos y no decepciona!


Una proyecto económico, social, cultural, sanitario, ecológico.

En la visión indígena del desarrollo, el beneficio económico no se considera “desarrollo” si implica desequilibrios en otros ámbitos de la vida, como la sociedad o el medio ambiente. Así que además de generar ingresos para las familias, Jambi Kiwa pretende también:

Planta de procesamiento de Jambi Kiwa en Riobamba. Todo el proceso de cultivo y transformación de la planta es natural. Los productos son elaborados sobre la base de recetas de medicina andina.
Planta de procesamiento de Jambi Kiwa en Riobamba. Todo el proceso de cultivo y transformación de la planta es natural. Los productos son elaborados sobre la base de recetas de medicina andina.
– Rescatar y valorar el conocimiento ancestral del cultivo de plantas : producción exclusivamente orgánica y de calidad, de cultivos endémicos de la región.
– Rescatar y valorar la Medicina Andina
– Educar y alfabetizar a los socios de los sectores rurales.
– Respetar la igualdad de género y los niños.
– Preservar el medio ambiente erradicando la deforestación y quema de páramos.
– Fomentar el esfuerzo propio, la ayuda mutua y la participación equitativa de sus socios en acciones de desarrollo.

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¿Quieres desconectar durante las vacaciones?

¿Quieres desconectar durante las vacaciones?

La comunidad de Livichuco se encuentra en el Altiplano boliviano, cerca de Challapata, en la provincia de Oruro. Es un pequeño caserío ubicado en lo que antiguamente era el camino colonial entre Oruro, Potosí y Sucre. En aquella época, Livichuco era un “Tambo”, es decir un lugar donde paraban los viajeros a restaurarse y descansar. Hoy podría ser un destino para personas que quieren desconectar por completo durante unas vacaciones… Livichuco parece un pueblo suspendido en el tiempo, en el medio del desierto. Para esta comunidad, el turismo es una fuente de ingresos que completa su actividad agropecuaria, bien escasa en semejante clima y topografía. Asimismo, el turismo permite dinamizar su artesanía tradicional y es también una manera para ellos de abrirse a las realidades internacionales.

Livichuco es una comunidad que hace parte de la Red Tusoco, La Red Boliviana de Turismo Solidario Comunitario. Vía su página web, Tusoco propone una serie de destinos, desde la Amazonía hasta los Andes, desde lugares altamente turísticos (salar de Uyuni, Lago Titicaca…) hasta rincones fuera de cualquier circuito (Livichuco), donde el turista que privilegia la protección del medio ambiente y el bienestar de las poblaciones podrá descubrir nuevos paisajes y culturas, dejándose guiar por la gente de las comunidades y compartiendo un momento de vida con ellos.

Mirar el video para descubrir este lugar tan singular y sus habitantes…

Ver Livichuco desde el aire: clicar aqui

Más información:
Ecoturismo y turismo comunitario, IOSPHERA para Cruz Roja Cataluña, 2010
Un ejemplo de turismo comunitario: la comunidad de Livichuco, Bolivia, IOSPHERA para Cruz Roja Cataluña, 2010
Galería de fotos, Pobles Harmonia, Cruz Roja Cataluña
Red Tusoco, Bolivia
Más iniciativas económicas de los pueblos indígenas en Pueblos Harmonía.

Ecoturismo y turismo comunitario

Ecoturismo y turismo comunitario

El turismo ecológico o ecoturismo privilegia la sustentabilidad, la preservación y la apreciación del medio (tanto natural como cultural) que acoge a los viajantes.

El impresionante salar de Uyuni, una de las principales atracciones turísticas de Bolivia. Hoy se puede contratar a guías indígenas para ir a visitarlo, comer y dormir en las comunidades que benefician así del turismo // Departamento de Potosí · Bolivia Foto Szymon Kochański

Por lo general el turismo ecológico se promueve como un turismo “ético”, en el cual también se presume como primordial el bienestar de las poblaciones locales.

El auge del ecoturismo en el mundo es una gran oportunidad para las comunidades indígenas, que pueden aportar un valor propio gracias a su conocimiento del entorno y su íntima relación con la naturaleza. En Ecuador y en Bolivia son cada vez más las comunidades indígenas que se dedican a hacer descubrir las riquezas naturales, históricas y culturales de su región y de su pueblo.

Estas actividades les permiten reforzar su identidad como pueblos originarios, revalorizar sus conocimientos y su cosmovisión, conservar su patrimonio, desarrollar sus comunidades de manera sostenible y crear nuevas oportunidades de trabajo para los jóvenes en el área rural… Asimismo el turismo es para ellos una manera de acercarse a las realidades internacionales.

El turismo permite dinamizar actividades como la artesanía y los servicios a los viajeros (alojamiento, alimentación, servicio de guía o transporte) que complementan las actividades tradicionales de producción agropecuaria y permiten mejorar la calidad de vida en el campo.

Es cada vez más difícil para el turista encontrar regiones vírgenes, que no han sido explotadas. La Amazonia es una de estas regiones que hacen soñar a los que quieren viajar fuera de los caminos trillados. Una buena oportunidad para las comunidades indígenas // Volcán Sangay · Ecuador Foto Paúl Malo
Los tejidos tradicionales del Altiplano boliviano están hechos con lana de llama o de alpaca, tintas a base de plantas e minerales, por mujeres campesinas de las comunidades // Departamento de Oruro · Bolivia Foto Alejo Cock

Un ejemplo de turismo comunitario: la comunidad de Livichuco, Bolivia

Un ejemplo de turismo comunitario: la comunidad de Livichuco, Bolivia
Para ver donde queda la comunidad de Livichuco, clica en la imagen // Foto : Google Maps

La comunidad de Livichuco se encuentra en el Altiplano boliviano, cerca de Challapata, en la provincia de Oruro. Es un pequeño caserío que se encuentra en lo que antiguamente era camino colonial entre Oruro, Potosí y Sucre. En aquella época, Livichuco era un “Tambo”, es decir un lugar donde paraban los viajeros a restaurarse y descansar. Livichuco parece un pueblo suspendido en el tiempo, en el medio del desierto…

Los habitantes de Livichuco son de origen Aymara y de cultura Qaqachaqa. Viven del cultivo de la papa, así como de la pequeña ganadería de llama y oveja. Las difíciles condiciones de vida de la región han llevado muchas familias a emigrar a las ciudades.

Tibursio Maraza, campesino y guía de turismo // Livichuco · Bolivia · Foto Alejo Cock

Durante el invierno, como en todo el Altiplano, las temperaturas bajan frecuentemente a 20 grados bajo cero. En algunas temporadas se pierden los cultivos, así como el forraje para los animales.

Por esta razón la comunidad ha encontrado en el turismo una fuente anexa de ingresos. Los visitantes que se quedan unos días en el caserío para compartir la vida de la comunidad, pueden también descubrir todo el proceso de fabricación de los tejidos andinos, pasear por el antiguo camino Inca o hacia la cumbre del Toro, lugar de nidación de los cóndores.

Livichuco es parte de la Red Boliviana de Turismo Comunitario, TUSOCO, una asociación que reúne a varias comunidades campesinas e indígenas en todo el país.

El alojamiento y la comida en la comunidad, los espectáculos de música y danza, la venta de artesanías y el servicio de guía naturalista, son nuevas fuentes de ingreso para la comunidad de Livichuco.

Fuentes
TUSOCO, Red Boliviana de turismo Comunitario.
IOSPHERA para CREU ROJA A CATALUNYA, Campaña “Pobles Harmonia”, entrevista con Tibursio Maraza, campesino y guía de turismo, Livichuco, Bolivia, octubre 2009

Economia indígena : el auge de la Quinua

Economia indígena : el auge de la Quinua

La quinua, antiguamente llamada de manera despreciativa “comida de indios”, tiene una demanda creciente en Europa, EE.UU. y Japón.

La quinua es un cereal con un balance nutritivo excepcional, que lo convierte en un alimento particularmente completo para la dieta y el desarrollo del ser humano. Por esta razón, su demanda crece en los mercados occidentales, y Bolivia se ha posicionado como el primer exportador mundial de quinua. La Asociación Nacional de Productores de quinua, ANAPQUI, juega un papel fundamental en la producción orgánica de la quinua.

Ver el video.
Clicar en CC para activar/desactivar los subtitulos en inglés

Saber más:
Alix de Roten, el grano de oro de los Incas, Campaña “Pueblos Harmonia, Cruz Roja, setiembre 2010.
Galeria de fotos, Pueblos Harmonia
La visión indígena del desarrollo
La economía de los pueblos indígenas

La visión indígena del desarrollo

La visión indígena del desarrollo

La racionalidad económica de los pueblos indígenas no es de acumulación, sino de relación de armonía con el entorno.

Durante la Minga, una antigua tradición de trabajo colectivo, se trabaja en beneficio de la comunidad, pero también se disfrutan los momentos juntos. (Parteras reunidas en Minga para cultivar plantas medicinales · Cotacachi · Ecuador · Foto Alejo Cock)

Desde un punto de vista occidental, el concepto de desarrollo se entiende principalmente como “desarrollo económico”, es decir la mejora de las condiciones materiales de vida. Para muchas culturas indígenas en cambio, el desarrollo es la búsqueda del equilibrio, de la armonía. Desde esta racionalidad, el desarrollo económico por si solo no tiene sentido. Tiene que ser combinado con otras dimensiones de igual importancia como son por ejemplo la salud, la capacidad de aprender y la relación armónica con la naturaleza y con la comunidad… En el idioma kichwa no encontraríamos palabra para traducir “desarrollo” en el sentido occidental de la palabra. La traducción sería más bien “la realización de la vida plena”, el llamado “Sumak Kawsay”.

En la visión andina, el “Sumak Kawsay” es un equilibrio entre Munaj [la dimensión espiritual de la vida], Atiy [la dimensión organizativa, política], Ruray [la dimensión económica], Yachay [la dimensión del aprendizaje, del conocimiento]. El “Sumak Kausay”, que ya figura en las constituciones de Bolivia y Ecuador postula que vivir bien no significa vivir con más dinero, o con mas propiedades; significa vivir con lo que se necesita para una vida digna, con oportunidades, capacidad de opinar, crecer, proponer y aprender. Así podemos decir que el desarrollo y el sub-desarrollo no son conceptos adecuados en la concepción indígena, tal como lo expresa un dirigente indígena ecuatoriano:

“Yo no me siento ni sub-desarrollado, ni pobre… porque tengo mis saberes, mi cultura, mi comportamiento, mi entorno, mi territorio… así que no sé de donde me pueden calificar de sub-desarrollado” Cesar Pilataxi

El desafío de los pueblos indígenas consiste en vivir en este mundo globalizado sin dejar su cosmovisión ni su identidad.

Ofrenda a la "Pachamama" o Madre Tierra, para agradecerle lo que nos brinda para vivir : agua, alimentos, plantas para la salud. (Dia del Equinoccio · Cotacachi · Ecuador · Foto Alix de Roten)

A pesar de siglos de opresión y asimilacionismo, muchas culturas indígenas han sobrevivido. En el siglo XXI, los pueblos indígenas siguen luchando para proteger sus tierras ancestrales, recursos naturales, prácticas culturales e idiomas. No les falta obstáculos : la explotación petrolífera en sus territorios ancestrales y el desplazamiento forzoso que puede causar, la ignorancia y la mala percepción por parte de la sociedad, son ejemplos de amenazas a las que se enfrentan. A pesar de todo, este siglo no deja de ser portador de nuevas esperanzas :por un lado, en algunos sectores de la sociedad, las propuestas indígenas de desarrollo tienen muy buena acogida, como lo demuestra la fuerte participación de los pueblos indígenas en el Foro Social Mundial de Belém do Pará, Brasil, en enero de 2009.

Por otra parte, a nivel jurídico, la aprobación, en 2007, de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que protege el derecho de estos pueblos a “perseguir libremente su desarrollo económico, social y cultural”, es un importante reconocimiento internacional de la lucha secular de los pueblos nativos. Estos cambios abren nuevos horizontes para el desarrollo de modelos indígenas en el campo de la economía, de la cultura, de la educación, de la salud, de la política etc. El reto para los pueblos indígenas de hoy, que no pueden pretender vivir como vivían sus antepasados, consiste en desarrollar una concepción filosófica renovada de lo que debe ser el “nuevo ser indígena” dentro del mundo complejo y tecnologizado de hoy, sin que esto signifique afectar su identidad cultural e histórica.

Las iniciativas indígenas contribuyen no solamente a mejorar sus propias condiciones de vida; son también un aporte interesante para el mundo globalizado.

Las niñas de la escuela Intercultural Bilingüe "Amauta Ñaupi" viven desde pequeñas la relación intima que el ser humano debe tener con la naturaleza. (Escuela Amauta Ñaupi · Puyo · Ecuador · Foto Alejo Cock)

En los próximos artículos, daremos ejemplos de iniciativas actuales, en el campo de la economía, de la educación y de la salud, que tienen raíces en la historia y la tradición de los pueblos indígenas. Mostraremos como estas iniciativas permiten mejorar la vida de las comunidades indígenas, y aportan a a vez una contribución interesante a nivel nacional y mundial : la visión indígena del desarrollo es increíblemente pertinente, si consideramos los problemas globales del siglo XXI, como son el el consumismo desenfrenado, el consecuente desequilibrio del ecosistema mundial, y las profundas desigualdades sociales.

Este post introduce una serie de propuestas económicas de comunidades indígenas de ecuador y bolivia, publicadas en este blog. Son parte de una investigación que realice para la campaña “pueblos harmonia · alternativas indígenas en un mundo global”.

Bankomunale : la banca comunitaria autofinanciada

Bankomunale : la banca comunitaria autofinanciada

Fundefir (Fundación de Financiamiento Rural) es una asociación venezolana que lleva 14 años desarrollando una metodología propia para prestar servicios financieros a las comunidades e individuos excluidos de los sistemas formales de financiamiento. Su modelo, llamado Bankomunales, se basa en la utilización exclusiva de fondos provenientes de los miembros de los grupos comunitarios, como fuente de financiamiento.

El viejo sistema informal de las cajas comunales pero con más beneficios

El problema de mucha gente en las comunidades no es la falta de ingresos sino su irregularidad. En el modelo de los Bankomunales, cada persona del grupo aporta dinero a un fondo, al que cualquier podrá recurrir si lo necesita y devolver el dinero mensualmente según condiciones establecidas. El dinero fluye de unas manos a otras según el principio de las cajas comunitarias, un modelo informal que existe desde hace tiempo en América Latina y África. Pero la novedad es que la captura de estos fondos locales no se hace utilizando la tradicional “captación de ahorros”, sino mediante un innovador mecanismo de “Micro Inversión”, por medio del cual los participantes del modelo adquieren acciones que le otorgan propiedad sobre la organización y rentabilidad sobre su inversión.

Fundefir se ha basado en los mecanismos informales tradicionalmente utilizados en estas comunidades para satisfacer la necesidades de crédito y ahorro, y ha estudiado la manera de transformarlos en un modelo que, ademas de permitir el acceso a servicios financieros como tal, facilita la educación financiera y la organización comunitaria.

Aprendiendo del fracaso de la bancarizacón de los micro-créditos

A diferencia del sistema de micro-créditos otorgados por bancos, que ha sido criticado por terminar ahogando a los que pretendía rescatar, los beneficios de los Bankomunales retribuyen a la misma comunidad.

“Los miembros de la comunidad se convierten en dueños de un dinero por el que obtienen doble beneficio : el uso que hacen de él y el interés. Eso opera un cambio de mentalidad muy fuerte.” asegura Salomón Raydán, el emprendedor social quien esta al frente de esta iniciativa (1).

“Muhammad Yunnus enseñó al mundo que los pobres son financiables. Nosotros hemos demostrado que son autofinanciables” agrega definiendo así su propuesta.

Difusión internacional del modelo

Actualmente, existen alrededor de doscientos Bankomunales en once estados de Venezuela y el éxito del modelo lo ha llevado a ser replicado experimentalmente en cinco países de tres continentes: España, Senegal, Brasil, Bolivia, Colombia.

Nota
(1) “La banca de los pobres”, El País, 27/02/11

Más información
FUNDEFIR
En España : Comunidades Autofinanciadas CAF